diciembre 12, 2011

A las islas Tokelau, desde Durban (COP17)

Estimados habitantes de las islas de Tokelau y demás islas pequeñas del planeta:

Desde Durban (COP17) queremos amablemente sugerirles que aceleren sus negociaciones de compra de tierra firme. Nosotros (los que estamos "a salvo") necesitamos más tiempo para negociar sobre como reducir nuestro impacto al cambio climático. Ustedes se encaprichan en que nos comprometamos a imposibles, por favor, 0.5°C de incremento en temperatura promedio no es nada. Además, ustedes son muy poquitos y se la pasan allá en el mar, de vacaciones. Como gesto de solidaridad, nos comprometemos a invitarlos en el 2015 al lanzamiento de nuestro próximo protocolo, que entrará en vigencia en el 2020. Mientras tanto, disfruten del Sol y las olas.

Un caluroso saludo.

noviembre 30, 2011

Innovación y Emprendimiento Social: tendencias locales para problemas globales.

Publicado en la Revista Universitas Xaveriana No. 45, Segundo Semestre 2011, Cali, Colombia.
Innovación y Emprendimiento Social: tendencias locales para problemas globales.

noviembre 17, 2011

Los progresistas y el amor

Curioso y coincidencial...

El alcalde electo de Bogotá para el periodo 2012-2016, Gustavo Petro, llamó "Partido Progresista" al movimiento que armó rápidamente para su campaña después de su salida del partido de izquierda en Colombia, el Polo Democrático Alternativo. En su primer discurso como alcalde electo, anunció al "Progresista" como una fuerza nacional y sonriente habló de la "política del amor".

Un poco más arriba del mapa, el candidato de las llamadas "izquierdas mexicanas", Andrés Manuel López Obrador, en su primer discurso como candidato único de ese sector político, abogó por una "república del amor" y anticipó el nuevo nombre para la coalición que soportará su campaña a la presidencia de México 2012-2018: "Movimiento Pogresista".

Además de moderados e incluyentes, andan muy "amorosos" y "progresistas" los que antes se autodenominaban políticos de izquierda. Nuevas tendencias políticas en Latinomérica...

septiembre 10, 2011

Recordando el comienzo de El Clavo

15 años Revista El Clavo

agosto 07, 2011

Dos programas de radio

Recordando viejos tiempos, estuve hace poco en el programa "El Clavo en Radio" en Javeriana Estéreo Cali:

1. Aniversario 15 de la Revista El Clavo.

2. Participación estudiantil.

Se pueden escuchar en línea en los respectivo enlaces.

mayo 01, 2011

!Me cago en la reina!

Y en todo lo que hule a monarquía... donde sea y como sea...

Que falta de vergüenza seguir manteniendo tan arcaica y anacrónica institución, y que vergüenza que todavía en este planeta, en pleno siglo XXI, la gente todavía crea en la sangre azul.

Ya es hora de darle su lugar en la historia. Tranquilos que no les vamos a cortar la cabeza, tranquilamente podrán hacerse a un lado, pasar al museo y a los monumentos turísticos.

¡Por favor! ¿No se supone que ya estamos en la supuesta era de la democracia? ¿Hasta cuándo vamos a aguantar semejante estupidez y mal ejemplo al mantener tan dañina práctica elitista y antidemocrática?

Otra de las contradicciones de esta irresponsable y sinvergüenza especie animal...

febrero 13, 2011

El despido de Carmen Aristegui

Me duele decirlo pero me sacudo por dentro el dolor: al parecer los mexicanos (y a quienes nos duele México) se merecen más a Pedro Ferríz que a Carmen Aristegui.

No ideolizo a Carmen, la admiro y también la critico. No siempre estoy de acuerdo con sus opiniones ni con su manera de abordar algunos temas y de hacer algunas preguntas. Sin embargo, cuando escucho radio mexicana en la mañana no encuentro mejor opción. Aristegui toca temas que no se tocan mucho en los medios masivos de México. Hace preguntas que no hacen otros periodistas con el privilegio de tener un espacio con audiencia masiva. Eso no sólo enriquese el periodismo y la vida socio-política mexicana, es necesario en un país que se dice a sí mismo andar en búsqueda de la lejana democracia.

Si las adicciones de alguien que toma decisiones de alto nivel son asunto de interés público o deben quedarse en la vida privada, es un tema debatible, controversial. Y es precisamente por eso que la actitud de Carmen Aristegui frente a ese tema debió haber dado para eso, para el debate, para la controversia. Pero no para el despido con suspicacia. No para la censura. Si la periodista de verdad trasgredió el código de ética de la empresa editorial para la que trabajaba, tenía MVS todo el derecho de sacarla de su nómina. Si la periodista, consciente de su falta, se negó a disculparse, yo mismo condeno su soberbia. Sin embargo, el comunidado de Aristegui nos pone en un terreno más movedizo, más profundo y más trascendental para las estructuras sociales, políticas y económicas de una nación. El verdadero debate está allí, en la relación de los dueños de los medios de comunicación con el poder, en la dependencia económica de la prensa libre, en el control estatal de las telecomunicaciones, en la democratización de las tecnologías de la información y la comunicación, en los vacíos jurídicos en la regulación técnica de los espectros eletromagnéticos y la banda ancha, en la separación de poderes y la falta de organismos de control con autonomía e independencia. A todo eso es lo que nos debe llevar a reflexionar el resultado de aquella pregunta incomoda de Carmen Aristegui, más allá de cuanto whisky toma Felipe Calderón.

¿Será que de verdad nos merecemos más en las mañanas a Pedro Ferriz que a Carmen Aristegui?

diciembre 15, 2010

Cancún COP16: Avanzamos hacia el suicidio

No es por aguar la fiesta, pero tengo malas noticias. En Cancún nos acaban de sentenciar a todos a muerte, a desaparición. A todos nosotros, pero también a otras especies animales y vegetales. Los mandatarios del mundo no ratificaron el acuerdo de Kioto, es decir que no se comprometieron en bajar lo suficiente las emisiones de gases contaminantes, lo que significa que nuestra temperatura podrá seguir subiendo hasta 4 o más grados centígrados. Los científicos nos han dicho que pasar del 1.5 grados de incremento de la temperatura promedio de la Madre Tierra ya sería catastrófico. Ya avanzamos hasta los 0.7 grados y la tendencia no cambia.

Sigamos disfrutando la fiesta…

septiembre 19, 2010

Más sobre la Conferencia de Oslo

Me quedó sonando lo de Oslo (www.osloconference2010.org), eso de que el FMI convocara conjuntamente con la OIT a una conferencia sobre temas económicos y sociales. Cosas raras que traen las crisis. Hasta el agua y el aceite se unen para no perder la esperanza. Tuvo en realidad poco eco, menos del que se esperaría para un evento de temas tan importantes y con personajes tan decisorios. Tuvo más eco en Europa y esperemos que lo que ahí se dijo se siga difundiendo y debatiendo. Hay varias cosas que llaman la atención. Comento algunas para la reflexión:
  • El agua y el aceite. Me imagino a los extremistas del sindicalismo trasnochado tildando de traidor a Juan Somavia, Director General de la OIT, por haberse “vendido” a los intereses del monstruo, el FMI. Es cierto, hay que analizar las consecuencias monstruosas de las recomendaciones del FMI en muchos países para entender que se merece el calificativo. Pero que el monstruo empiece a hablar de “la paz y la cohesión social”, de “pobreza y situaciones vulnerables”, de “las penurias de los trabajadores”, del “panorama desigual”, del “costo humano” (¡!); amerita sentarlo en la mesa. Más cuando sabemos que el monstruo tiene la sartén por el mango. Claro, no nos podemos hacer ilusiones, no somos tan ingenuos, pero algo bueno podría salir, o por lo menos empezar a cocinarse de la “urgente” desesperación del FMI por mantener la estabilidad económica del planeta y de sentarse a dialogar de eso con la OIT. Cabe recordar que es la primera vez en la historia que estos dos organismos organizan una reunión pública en conjunto, es sabido que la compatibilidad no es su activo común, tal como reconoce Dominique Strauss-Kahn (IMF Managing Director): “it is no secret that we have not always seen eye to eye”.
  • Que desde la OIT se diga que “Cuando el crecimiento no es justo, se torna insostenible” no nos causa mayor sorpresa. Sabemos que Somavia no exagera. Pero sí es sorprendente leer las declaraciones tanto del mismo Strauss-Kahn como de Olivier Blanchard, Economista en Jefe del FMI, tanto por su contenido social como por su tono alarmante; hasta podría uno pensar que es un poco exagerado, viniendo de quien vienen. Dice Blanchard, entre otras cosas: “Necesitamos crecimiento, pero necesitamos un crecimiento que incremente el empleo”… “Tenemos que actuar con rapidez antes de que el desempleo se transforme en un problema estructural”… “La prioridad más urgente no es la redistribución, sino una reducción del costo humano de la crisis”… Y las palabras de Strauss-Kahn parecen estar centradas en el miedo a perder la estabilidad, en que se nos desfonde la estructura. Entre otras cosas menciona que “el mercado laboral está en una situación desesperada”… que la “devastación” de la recesión económica “amenaza el sustento, la seguridad y la dignidad de millones de personas a lo largo del mundo” e invita al planeta a actuar en conjunto antes de que sea demasiado tarde.
  • Por otro lado, para acabar de completar la torta, el Primer Ministro de Grecia, Geroge Papandreou, dijo que “necesitamos humanizar la economía global”; mientras Zapatero, el presidente del gobierno español, sentenciaba: “La crisis del desempleo es la peor que el mundo está enfrentando en este momento” (…) “el futuro de millones de personas está en juego… el futuro de nuestro mundo -prosperidad y paz- está en juego”.
  • Con todo esto, podemos preguntarnos: ¿Qué es lo que en el fondo le preocupa al Fondo Monetario Internacional? ¿la tranquilidad de los desempleados? ¿los ingresos de la mayoría? ¿la calidad de vida de las familias? O no será que lo que les está preocupando es que la crisis económica, la del desempleo como principal consecuencia visible y palpable, llegue hasta niveles tan profundos que provoque un caos social. Los anarquistas deberían estar saboreando estas noticias, la desesperanza de quienes influyen la toma de decisiones en política económica global, puede dejar entrever que no es tan descabellado pensar en que podamos tocar fondo, en el derrumbe del sistema, en la terrible e impredecible situación en la que entraría el mundo si se nos cae la estructura monetaria que lo sostiene. Por eso, seguramente, los economistas del FMI están hablando de paz, de “pensar diferente”, de “las nuevas fuerzas económicas post-crisis”, de “juntos construir un mundo mejor”, de cohesión y protección social.
Cuando el río suena, piedras trae, dice mi abuelita.

septiembre 12, 2010

La rentabilidad de las empresas como herramienta social para generar (y proteger) empleos (I).

Un Fondo Social Pro Empleo

(IDEAS EN CONSTRUCCIÓN…)

Introducción

Curioso. Un día después de que publicara el texto original de esta nota, leí en algunos medios de comunicación las declaraciones de Dominique Strauss-Hahn, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), y de Juan Somavia, Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre el grave problema del desempleo en el mundo. El marco era una conferencia internacional de alto nivel en Oslo, convocada por estos dos organismos y que buscaba proponer salidas a los retos del crecimiento, el empleo y la cohesión social.

Desde el FMI se califica la situación laboral mundial como "catastrófica" (ojo! es el FMI, no la Federación Sindical Mundial o Fidel Castro) y la OIT estima que en los próximos 10 años se necesitarán más de 440 millones de empleos adicionales para satisfacer las nuevas entradas al mercado laboral. Según cifras citadas en dicha conferencia, el desempleo afecta a más de 210 millones de personas en el mundo y se estima que desde la última crisis (2008) se han quedado sin empleo unas 30 millones de personas.

Dentro de las conclusiones dejan claro que la crisis no termina si no se reduce el desempleo, y proponen enfocar las soluciones económicas en políticas de enfocadas al empleo, el entrenamiento para el trabajo y protección social.

Rentabilidad y Empleo, una opción.

Sin entrar en “la enfermedad de las definiciones”, podemos relacionar la palabra rentabilidad con otras como utilidad, beneficio, ganancia, dividendos, lucro. Y si entrar en la rigurosidad conceptual de la naturaleza y misión de la empresa, podríamos decir sin mucho temor a equivocarnos que para la mayoría de los empresarios, el fin último (primordial, prioritario, indispensable) de la empresa es maximizar sus indicadores de rentabilidad, en otras palabras, obtener la mayor ganancia posible. De esta manera se asegura la continuidad de la empresa y la prosperidad económica de sus socios. Ahora, la rentabilidad es entendida como el resultado último de un ejercicio económico, el recurso económico que queda como beneficio para ser distribuido según las políticas de repartición de utilidades de cada empresa, que en realidad no son demasiado disímiles entre unas y otras.

Recuerdo una conferencia del economista Stéphan Schwab en Montreal (Québec) donde usaba el concepto de “la fourchette de rentabilité”, el rango de la rentabilidad. La charla se daba en el marco de una asamblea anual de empresas canadienses en el sector de la Economía Social y Solidaria, por lo que no espantaba a ningún accionista o empresario, quienes éramos en su mayoría a la vez propietarios y trabajadores. Para Stéphan, una empresa debería establecer un piso y un techo para la rentabilidad buscada, e identificar la estrategia que le permita mantenerse dentro de ese rango. El piso de dicho rango sería el límite inferior para asegurar la viabilidad financiera de la empresa, es decir que no ponga en riesgo su capitalización (la capacidad de mantenerse en el tiempo) ni su capacidad de cumplir con sus objetivos operativos. El techo sería aquel que no sobrepase lo necesario para cumplir con la satisfacción de las necesidades sociales y económicas de los miembros de la empresa (todos sus beneficiarios directos). Este límite superior es el que acota esta teoría en el campo de las empresas sociales y solidarias (que en su mayoría siguen conceptos cooperativistas), ya que dicho techo está estrechamente ligado con no sobrepasar los niveles de rentabilidad que interfieran en la diferenciación de la compañía como empresa social y no netamente capitalista (maximizar las utilidades de los accionistas privilegiando el capital sobre los aspectos humanos). En esto se queda corto el concepto de “la fourchette de rentabilité”, y nos deja espacio para llegar a niveles más generales de la actividad económica.

La propuesta

¿Cómo podría la rentabilidad de las empresas jugar un papel clave en la generación y protección de empleos dentro de la sociedad? Imaginémonos otro límite, un nivel máximo para la satisfacción y el disfrute de las utilidades de la empresa en todos sus sentidos (pago de impuestos, reinversión en la empresa, capitalización, inversión en proyectos sociales, justa distribución de ganancias entre los accionistas -socios, propietarios-). Todo lo que va más allá de dicho techo iría a un “fondo social pro empleo”. Dicho fondo estaría destinado a pagar salarios a empleos en riesgo o nuevos empleos en otras empresas que así lo requieran. Cabe decir que dichos empleos deberán cumplir con unos criterios y condiciones estudiadas que garanticen que serán empleos productivos, es decir que contribuirán al mejor desempeño de la empresa, por consiguiente, a la larga también al crecimiento de las utilidades mismas. Los recursos de dicho fondo no serían utilizados para abrir más empresas u apoyar nuevos proyectos de negocio, que es en lo que se basan muchas de las políticas de generación de empleo, si no para dinamizar e incrementar los flujos productivos y comerciales ya establecidos.

Esta herramienta, un “fondo social pro empleo”, sería una clara muestra de compromiso social del sector empresarial como parte de las estrategias para atacar uno de los mayores problemas que las economías actuales enfrentan: el desempleo. Se salvarían muchos empleos, se crearían otros, y esto contribuiría sustancialmente en la activación económica de muchas familias que se encuentran en la pobreza y en situaciones de exclusión y marginación.

(Continuará...)

agosto 07, 2010

·· Nuestro regalito al planeta ··

Las cifras pueden variar, pero el daño es inocultable. El pasado 20 de abril de 2010 explotó una plataforma petrolera en el golfo de México y dejó once muertos, además de un permanente derrame de crudo que sólo pudieron frenar definitivamente cinco meses después. Mientras tanto al menos unos cuatro millones de barriles de petróleo se esparcían en el mar, con su inevitable daño al ecosistema, al planeta entero. ¿Y quién responde? ("El tubo tuvo la culpa"). Las consecuencias son irreparables, irreversibles. No importa cuántos millones de dólares se anuncien ni cuantas disculpas pidan las petroleras. Y lo peor de todo: ¿Nos sirvió de escarmiento? ¿Aprendimos algo? No. Las perforaciones en aguas profundas no sólo continúan sino que se incrementan, con las dificultades y el riesgo que esto representa.

El mundo necesita ese petróleo, aunque sea para que no perdamos nuestra calidad de vida en los próximos 60 años.

Nuestro egoísmo y egocentrismo no tienen límites.

junio 25, 2010

Siguen las buenas noticias: ¡Colombia crece!

El efecto esperanzador de la nueva era redentora de Colombia, el honesto Juan Manuel Santos (ejemplo de verdad, transparencia y juego limpio), parece mostrarse retroactivo. Informa hoy (25 de junio de 2010) el diario santista que "la economía colombiana había tenido un crecimiento de 4,4 por ciento durante el primer trimestre del año, en comparación con el mismo período del 2009." De "noticia particularmente alentadora" la califica el periódico El Tiempo.

De acuerdo, particularmente, no generalmente. ¿Será ese crecimiento económico noticia alentadora para los desempleados, para los desplazados, para los excluidos y marginados?. Dicen los economistas que el diferencial entre el PIB (Producto Interno Bruto) en dos períodos distintos permite ver el avance de un país, significa cuanto crecemos. Cuando la cifra es positiva, es motivo para alegrarnos. Todos, sin excepción.

Más aún, continuemos la fiesta. El mismo editorial informa que "Un poco menos sorpresivo es el desempeño de la actividad minera, cuyo avance fue del 13,2 por ciento. Los incrementos de la producción de petróleo, gas natural, oro y carbón confirman que el país experimenta un auge en este campo, de la mano de niveles muy altos de inversión extranjera." ¡Qué buena noticia! Seguiremos explotando la tierra, y acompañaremos la noticia con otros titulares similares a los de hoy, dentro del mismo campo: "Recuperan los 73 cadáveres de mina en Amagá, "BP presenta otro plan para detener el derrame de crudo en el Golfo de México". Además, por estos días se reafirma una gran inversión para una refinería en México (y anuncian otra más). El presidente mexicano muy orgullosamente declaró en su Cuarto Informe de Gobierno que la industria petrolera salió a flote "con la mayor inversión en exploración que haya tenido PEMEX en su historia". Por otro lado, tanto Estados Unidos como Brasil aclaran que las perforaciones en aguas profundas continuarán, se incrementaran. ¡Pues claro! ¿Alguien pensaba lo contrario? Qué bueno que lo aclaran, por si las moscas, así nos tranquilizan un poco, pues de dónde vamos a sacar el petróleo que siga moviendo a este mundo.

Tenemos pues motivos de celebración: habrá petroleo, gas y carbón (o por lo menos intentarán sacarlo), no importa cuanto se derrame, sacaremos más. Los países seguirán en la competencia de cual crece más, cuál produce más, cuál consume más, cuál desperdicia más. Es un concurso que vale la pena ganar, pues a quién le interesa que lo tilden de pobre y atrasado.

Sigamos creciendo... para eso vinimos a este planeta...

abril 21, 2010

Carta a Carmen Aristegui (en defensa de Evo Morales)

Apreciada Carmen Aristegui,

( . . . )

. . . Pero vuelvo al final de su programa del 21 de abril de 2010, el que motiva mi carta. No entiendo su actitud, su decisión de hacer énfasis en las seguramente tan imprecisas y erradas como ingenuas palabras de Evo Morales en la “Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra”. Sí, entiendo la tentación noticiosa (morbosa y divertida) que produce en ustedes los periodistas este tipo de información. La tendencia, la inercia del “mass media” tendría que ser ridiculizar la ingenuidad de Evo y sus errores. No me sorprende eso, puedo imaginarme el festín que se dieron en un programa como el de Pedro Ferriz. Pero me sorprende, Aristegui, su actitud, en su respetable y diferenciado programa.

No voy a defender esas imprecisas, inoportunas y hasta erróneas palabras de Morales, por ingenuas que sean. Pero sí defiendo su derecho a equivocarse, y sobre todo no puedo dejar de expresarle mi asombro a que en un programa como el suyo, con su talante, lo más importante, lo visible, lo de evidenciar en este caso, sean los errores y no los aciertos. Lo ridículo y no lo innovador. Uno pensaría, después de escucharla y seguir un poco su trabajo periodístico, que usted entendería lo que ha significado para la historia geopolítica la presencia y gestión de Evo Morales, incluso con su ingenuidad y sus errores. No sólo desde el positivo impacto socio-económico de sus logros, también desde lo simbólico, desde lo que representa su posición frente al modelo hegemónico, frente al “viejo mundo”, frente al planeta como ente vivo. Su cosmovisión. Incluso sus palabras, las de su vicepresidente y los demás representantes de su gobierno, las de la gran parte del pueblo boliviano. Es claramente una propuesta diferente de pararse en este mundo, desde otro paradigma; y eso de por sí, vale más y merecería más difusión y análisis que las frases imprecisas de su discurso, que son las menos, por ridículas que parezcan. Es triste que nuestros sesgos paradigmáticos no nos permitan tener el discernimiento para enfrentar noticias como estas, para no caer en la tentación de sacarles el jugo. Y no me sorprende, repito, que la gran masa de la prensa mundial le haga ese tratamiento al “papayazo” de Morales. Pero que venga de usted, Carmen Aristegui, me costó mucho procesarlo.

Un cordial y sincero saludo,

Diego Fernando Porras
Xalapa, Veracruz
Miércoles 21 de abril de 2010

Pd. Sobre lo que dijo Evo Morales, las interpretaciones y el cubrimiento en los medios, me remito a una nota en Radio Nederland:
"Bolivia: El mandatario , la cumbre, el pollo y ...la prensa"

abril 16, 2010

8 años: El daño está hecho. Y, ¿Quién responde?

Ha sido muy difícil acertar en la estrategia de oposición al gobierno colombiano que completa 8 años en el poder. La estrategia contra-oposición ha sido contundente y a quienes nos oponemos por principios al régimen implantado desde la presidencia nos quedaba poco margen de maniobra. La manipulación de la opinión pública desde el poderoso aparato que coordina el Poder Ejecutivo era imparable y uno veía con tristeza como se atornillaba a un poder totalitario mientras minaba la estructura estatal por dentro, queriendo obtener el control absoluto.

Yo siempre le decía a la gente bajo el encantamiento uribista que más allá de las descalificaciones y las acusaciones contra el pasado y presente del presidente, lo más preocupante eran los daños irreversibles que se estaban haciendo al país. Ese es el verdadero problema de los ocho largos años que fortuna están terminando.

Los daños por reparar que nos deja este gobierno son muchos, algunos difíciles de remediar y otros irremediables, repito, irreversibles. Por ejemplo, ¿A quién le puedo reclamar por los daños irreversibles que causan (a la tierra y a la salud humana) los sembrados de maíz transgénico que me como en mis arepas? ¿Quién le devuelve la vida a los campesinos y jóvenes inocentes que murieron victimas de una mal enfocada e irresponsable estrategia contra-insurgente? ¿Quién le devuelve la tranquilidad y honorabilidad que le arrebataron sin justicia alguna a periodistas y defensores de derechos humanos? ¿Cómo reversamos las balas y el presupuesto militar para convertirlo en escuelas y oportunidades para parar la pobreza? ¿Podrán regresar a su casa, a su tierra y vivir de ella los millones de desplazados? ¿Quién le devolverá la biodiversidad arrasada a los pedazos de selva tapizados por monocultivos que enriquecen a unos pocos? ¿A dónde acuden los adultos mayores perjudicados en su seguridad social por los cambios en la política de pensiones? ¿Cómo recuperan su trabajo y sus ingresos los desempleados y quebrados por las políticas económicas y las reformas laborales? La lista puede seguir. Pero los daños no son sólo físicos, también son igual de graves los daños a la ingeniería constitucional, a la estructura del Estado, a los frágiles cimientos de la anhelada democracia.

Hoy sale una evidencia, tan clara como triste y tenebrosa. La investigación por las interceptaciones ilegales del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) demuestra que no son menores ni aisladas, hacían parte de esa estrategia de atornillamiento en el poder y aniquilamiento del derecho a disentir. Acciones que despejarían el camino para un modelo de país que no sólo es excluyente, anti-democrático e inequitativo, si no que causa daños irreparables tanto en los individuos, como en lo social, en lo político y en lo económico.

Sugiero darse 15 minutos para escuchar el editorial de Juan Gossain sobre el tema, con documentos oficiales allanados por la Fiscalía en las oficinas del DAS:
http://www.rcnradio.com/node/22862

O en menos minutos leer el resumen que hace Antonio José Caballero:
"Operaciones peligrosas"

Hay cosas que no podemos tolerar. Ni mucho menos repetir.

noviembre 18, 2009

El crecimiento económico no va más, es hora del decrecimiento

Hay ideas que la humanidad ha ido superando: la Tierra es plana, somos el centro del universo, la sangre azul de la familia real, los negros no son humanos, el hombre es superior a la mujer, el homosexualismo es una enfermedad, entre muchas más. Hay otras ideas que siguen reinando pero que sabemos que tenemos que superar: el crecimiento económico es una de ellas. Sigue haciendo parte del imaginario colectivo, pero tarde ó temprano tendrá que pasarse a la lista de ideas superadas, mandadas a recoger. Nos resistimos bastante, es cierto, la inercia juega en contra; pero al final, por fortuna, la razón prima sobre la estupidez y las cosas adquieren su lugar en la historia, en el pasado, no en el presente.

Seguir midiendo el bienestar de la humanidad tomando como patrón el crecimiento económico no solamente va contra toda lógica sensata sino que es un acto casi demencial, un suicidio colectivo. Pensar que se puede crecer sin límites en un mundo con recursos limitados (por no decir escasos) es un error histórico que la humanidad tendrá que reconocer, ojala más temprano que tarde. Me explico: el indicador del Producto Interno Bruto (PIB) es precisamente eso, una medida del crecimiento sin límites, una formula acumulativa, un estándar matemático para medir nuestro derroche de materia y energía. El PIB, por consiguiente, va en contra de la sostenibilidad del planeta, de la viabilidad de la raza humana y todas las demás especies.

Pero entonces, ¿cómo explicarse que los economistas sigan usando el PIB como termómetro del bienestar y buen rumbo del planeta en términos económicos? Lo jodido del asunto es que no son sólo los economistas los que todavía siguen este paradigma del crecimiento, es casi toda la sociedad la que lo sigue, la mayoría sin darse cuenta, sin saberlo. Es parte de nuestra forma de vida, de nuestra cotidianidad, de nuestra cultura. La lógica del crecimiento no es algo abstracto y científico que está alejado del común de la gente, ya se insertó, a través de todas las fuerzas políticas y económicas, en la globalidad, en el sistema imperante. Hasta el más ortodoxo de los izquierdistas usa el PIB en sus disertaciones económicas contra el gobierno y argumenta como catastrófico para la sociedad que su país no crezca a ritmos más acelerados. Hasta las revistas anarquistas todavía lo tienen dentro de su temario económico. No tenemos que ser expertos en economía para saber que hay que vender más, y para vender más pues hay que producir más, esto hará crecer la economía y traerá bienestar. Esa es la lógica imperante, y de ella se derivan la demencia por el consumo y la poco racional idea de tener más, de acumular, de crecer, de salir adelante, de estar a la moda, de actualizarse tecnológicamente, de gastar y gastar. Claro, en esto juegan otros factores que han ido ayudando a que esta lógica se incruste en nuestra mente y nuestras emociones, el hacerlo parte de la cultura tiene ya de por medio los factores sociales y psicológicos que permitieron llegar al punto en el que estamos.

En resumen, la lógica del crecimiento es parte de nuestras vidas, pero su incompatibilidad con la supervivencia del planeta ya empieza a ser mostrada por algunos sectores de la población mundial. El deterioro ambiental y los consecuentes riesgos que trae el cambio climático ya no están en discusión, es consenso científico. Pero lo que sí está en discusión y debe ser parte del debate socio-político-económico es cómo lo vamos a enfrentar, por dónde encaminamos las posibles soluciones. Y es aquí donde se necesita un cambio de paradigma, una lógica distinta, nos toca cambiar el canal: tenemos que empezar a decrecer, es la única manera de enfrentar el problema de raíz. Es necesario consumir menos materia y gastar menos recursos, es imperativo dejar de producir por producir, de vender por vender. Los nuevos retos de la humanidad nos deparan nuevos paradigmas, nuevas lógicas, nuevos lenguajes, nuevas ideas: el decrecimiento es una de ellas, que más que una propuesta económica o social es una invitación a la sensatez y una demostración de la disposición humana de seguir habitando responsablemente este planeta.

(Nota: Ya había empezado a hablar sobre este tema en un artículo anterior: "Malas Noticias: Nos salvaron de la crisis"). Continuará...

octubre 26, 2009

El agua en la Luna y la democracia en la Tierra

El pasado 9 de octubre dos proyectiles de la NASA (la agencia espacial de Estados Unidos) impactaron la superficie de la Luna. El gobierno estadounidense, con el objeto de buscar agua, se atribuyó el derecho a perforar la Luna. Algunos científicos sospechan desde hace rato la existencia de humedad en la Luna y esto los ha animado a continuar la búsqueda. Los proyectiles alcanzaron el cráter Cabeus A, cerca del polo sur de la Luna, donde el cohete Atlas, de 2.3 toneladas, fue el primero en colisionar provocando un hueco de 20 metros de diámetro por cinco de profundidad y una nube de polvo y escombros en la superficie lunar. Cuatro minutos más tarde lo siguió una sonda, de 891 kilogramos, equipada con instrumentos científicos que buscarían evidencia de hielo en las partículas que se desprendieron de la superficie lunar por el impacto del cohete. Hasta la fecha la NASA no ha mostrado imágenes del experimento, pero comentó que el impacto fue un éxito. Los resultados están en estudio.

Para evitar polémicas, desde antes de poner en marcha la operación, la NASA había anunciado que el impacto, a una velocidad de 9.000 kilómetros por hora, no representa ningún riesgo para la superficie ni la atmósfera de la Luna. Sin embargo, de comprobarse la existencia de agua en este satélite natural las consecuencias para la humanidad serían de gran importancia. El experimento preveía que 350 toneladas de material se elevarían a unos 10 kilómetros de altura y esto permitiría recolectar evidencias para salir de dudas sobre esta importante misión que sólo podría traer beneficios a la posibilidad de establecer bases habitables por astronautas en la Luna. Amanecerá y veremos…

¿Cómo hacemos para entender que el ser humano, a través de la agencia espacial del país (aún) más poderoso, gaste cantidades impresionantes de energía en buscar agua fuera de nuestro planeta? Asombroso e impresionante para algunos. Inexplicable para muchos. Innecesario para otros. Al fin y al cabo una búsqueda incierta, difícil, explicable para mí solamente a través de un símil: la búsqueda de indicios de democracia en la Tierra. Mientras unos buscan evidencias de agua en la Luna otros buscamos evidencias de democracias en la Tierra. Así de simple, al ser humano le gustan los retos difíciles, inalcanzables a simple vista.

¿Habrá agua en la Luna?, ¿Habrá democracia en la Tierra? Las evidencias son mínimas, son simples sospechas pero son pocos los indicios serios. La búsqueda continúa y mientras tanto los poderosos del mundo se seguirán atribuyendo derechos en la tierra y el espacio, a nombre del futuro de la humanidad; y porqué no, a nombre de la incomprensible e inexistente democracia.

octubre 13, 2009

'El Tiempo' me da lastima

La leí dos veces. Y una tercera. Y aún me sigue sorprendiendo el tono y el juego de palabras de la "N. de la D." (asumo que es una "Nota de la Dirección") al final de la columna de Claudia López del 12 de octubre de 2009 en diario El Tiempo. Me cuesta realmente creer que esas sean palabras escritas por Roberto Pombo.

No me sorprende la intención del periódico de despedir a Claudia López como columnista, pero me resulta de tremendo mal gusto e incluso un acto grotesco y falto a la ética de la comunicación echarla con semejante nota al final de su columna, en la que Claudia cuestiona el trabajo periodístico del diario. Ahora les queda claro a los columnistas y colaboradores lo que ya nos quedaba claro a muchos de sus lectores: el trabajo periodístico y editorial de El Tiempo no se puede cuestionar, El Tiempo no se equivoca.

A mi me empezó a quedar claro cuando no encontré más la columna del Defensor del Lector, y me terminó de quedar claro cuando recibí la respuesta a mi carta en la que indagaba al periódico por dicha figura. Me contestaron, pero no recibí explicación alguna, ni siquiera me confirmaron ni negaron la desaparición de la columna. Por esos días tenía una crítica a un editorial del periódico y quería dirigirla al Defensor del Lector, pues sabía que el Director no la leería. Ante la ausencia del Defensor, la envíe a la dirección editorial, y claro, me quedé sin respuesta.

No voy a entrar a calificar el contenido de la columna de Claudia López, pero no se nos olvide que debe ponderarse desde su definición de artículo de opinión. Bien podría ser leída como una carta al Defensor del Lector, por lo que invito a referirse a ella a Felipe Zuleta, Nora Sanín, Leopoldo Villar, Javier Darío Restrepo, Germán Rey, Patricia Lara, Cecilia Orozco y María Clara Mendoza; quienes ejercieron esa función durante los 16 años que duró. La figura aparentemente desapareció en septiembre del 2008. Los lectores de El Tiempo ya no tenemos quien nos defienda, El Tiempo no se equivoca, su periodismo es incuestionable.

He reconocido y admirado la seriedad del trabajo previo del actual director de El Tiempo, Roberto Pombo, por eso esta "N. de la D." al final de dicha columna me causó tanta extrañeza. De ese antiguo respeto ahora sólo me queda desconfianza e incredulidad editorial, tristeza por el periodismo colombiano, desazón como lector y lastima por la decadencia ética y periodística del diario de mayor circulación en Colombia.

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Nota posterior a la publicación:

Por su pertinencia y componente pedagógico, tanto para El Tiempo como para todos los medios de comunicación, transcribo lo que le dijo Germán Rey, reconocida autoridad en el tema, a BBC Mundo:

El analista de medios Germán Rey, quien fue defensor del lector de El Tiempo, le expresó a BBC Mundo que el despido de López fue "verdaderamente denigrante para el periodismo colombiano".

"La opinión es libre y documentada con diferentes perspectivas, y los lectores tenemos pleno derecho a escuchar versiones diferentes sobre las realidades que vive Colombia", se quejó Rey.

Según el experto, el caso ratifica que los medios de comunicación, como poderes fácticos, les exigen responsabilidades a los otros poderes, pero no quieren que se las pidan a ellos.

"Los medios son muy poco democráticos internamente", subrayó.

Fuente: BBCMundo.com